recomendaciones para evitar la alergia

27 abr Cómo afrontar la primavera en la edad anciana

La primavera se acerca y con ella vienen toda una serie de problemas que pueden afectar a la población, pero que, sobre todo, deben de ser prevenidos en aquel sector más frágil. Sí, hablamos de la tercera edad.

Por ello, queremos ofrecer una serie de consejos para intentar disminuir toda esta problemática y conseguir que nuestros mayores pasen esta nueva estación en el mejor estado posible.

Síntomas asociados a la primavera

Si los ancianos sufren alergias, la mayor parte de los síntomas que se asociarán a las mismas serán: dolor de garganta, ojos rojos, tos, estornudos e irritación nasal.

La causa no es otra que el polen que desprenden los árboles y flores durante el cambio estacional, sustancia a la que algunas personas son especialmente susceptibles. Pero no podemos dejar que estos problemas frenen la actividad diaria de los ancianos. Para ello, se han creado campañas que intentan concienciar a la población mediante una serie de consejos para disminuir el impacto.

Prevención de las alergias

Una de las primeras recomendaciones es la vacunación.

Es muy importante encontrarse vacunados frente a aquellos patógenos más prevalentes durante la primavera.

Si los síntomas de la alergia son muy acentuados y afectan gravemente a la calidad de vida y a la salud de los pacientes ancianos, puede ser necesario tomar medidas más drásticas.Una buena opción podrían ser las terapias conocidas como “inmunoterapias” o los medicamentos biológicos, que consiguen neutralizar todos los efectos de los alérgenos.

Pero lo cierto es que son excepcionales los casos en los que es necesario llegar tan lejos. Con la prevención ante la exposición de sustancias alérgenas, evitando salir en los día de mayor viento y en las primeras horas de la mañana donde se produce una mayor concentración de polen. Así como recurrir a tratamientos antihistamínicos para disminuir la sintomatología de los pacientes. Estas medidas suelen ser más que suficientes.

El calor y su efecto en los ancianos

La primavera no solo trae consigo alergias, sino también un aumento sustancial de la temperatura. El problema es que los ancianos son especialmente sensibles a las temperaturas extremas, pudiendo llegar a sufrir golpes de calor que afecten gravemente a su salud.

Para evitarlo, se recomienda no salir a la calle en las horas más calurosas (entre las 12 de la mañana y las 5 de la tarde), no exponerse directamente al sol e hidratarse a menudo. La actividad física no tiene por qué limitarse, pero sí que debe de restringirse a aquellos periodos horarios donde haya respiro del sofocante calor.

Aplicando esta serie de consejos, nuestros mayores podrán afrontar la primavera de una manera más saludable y segura.

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