Seniors Residencias

09 Mar Nuevos recuerdos

A nuestros residentes les encanta recordar sus momentos de juventud y contarnos cómo fueron los hitos más importantes de sus vidas.

Si a ti te gusta escucharlos tanto como a nosotros, no puedes perderte los dos fabulosos recuerdos que te contamos hoy.

Gabriela Llaves Martín

Gabriela, de 67 años de edad, es residente en nuestro centro Seniors Marbella, pero nació en Gaucín, un pueblo de Málaga. Allí creció junto a sus dos hermanas y a su hermano.

Nos cuenta que desde pequeña fue muy activa y siempre andaba de un lado para otro.

Cuando se hizo adulta, viajó a Tenerife donde se instaló y pasó sus años de juventud.

Comenzó a trabajar en la lavandería de un hotel. Se encargaba de planchar la ropa, lavarla, coserla, etc. Pasó allí una gran parte de sus años laborales.

Además, en Tenerife, Gabriela se enamoró y contrajo matrimonio. De dicha unión nacieron sus dos hijas, Virginia y María.

A Gabriela no le fue del todo bien en el amor. Con el paso de los años decidió abandonar su vida para rehacerla de nuevo en Málaga con sus dos hijas.

Nuestra residente no tenía nada cuando llegó a la ciudad por lo que tuvo que luchar para sacar a sus dos hijas adelante. Para ello, decidió compartir piso con una mujer de la que solo recuerda la autoridad con la que la trataba, y empezó a cuidar a personas mayores.

Aunque esos años fueron difíciles, Gabriela se siente muy orgullosa de todo lo logrado.

A día de hoy, recibe visitas por parte de una de sus hijas, con la que mantiene una relación impecable, ya que la otra reside en el extranjero.

Esperanza Martín Velasco

Nuestra residente Esperanza, de 73 años, nos cuenta cómo eran las navidades de su niñez.

La Navidad es una fiesta que le gusta mucho. Aún recuerda con cariño las navidades en casa de sus padres y todo el ajetreo del día de Reyes siendo 5 hermanos.

Nos dice, que aquellos tiempos no eran como los de ahora, no había tantos regalos y los juguetes eran de cartón y a veces, te regalaban ropa, pero aun así había mucha ilusión en lo niños.

Esperanza ha repetido la tradición en casa con sus dos hijos. La noche de Reyes su marido y ella preparaban los regalos y con toda la ilusión los niños madrugaban para abrirlos. Les dejaba pan de higos que le traía su madre y naranjas para desayunar ese día. Había cantidad de juguetes ya que nunca les faltó de nada.

La Navidad en general la recuerda con mucha ilusión, ya que siempre la ha celebrado en familia.

Se reunía con toda la familia, a veces en su casa, otras veces en la de sus hermanas o en la de su suegra.

Cuando lo hacía en su casa siempre ponía carne y pescado, así como multitud de entremeses. Además, los niños se encargaban de montar el árbol y entre todos lo llenaban de luces.

Siempre le pedía a sus hijos que pusieran sus ‘zapatitos’ debajo del árbol para esperar a los Reyes Magos. Cuando cumplieron 8 y 10 años les pillaron una noche poniendo los regalos, pero aun así les seguía haciendo ilusión.

Tras la cena, solían reunirse en casa de los vecinos y cantar villancicos con las panderetas y las zambombas toda la noche.

Actualmente Esperanza se ha reencontrado con algunos de sus antiguos vecinos en la residencia, ya que fueron en Navidad a cantar con ella y con todos sus compañeros.

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.